lunes, 28 de mayo de 2007

Atada hasta la muerte

Como el ser humano al pecado,
como un esclavo a su señor,
atada estas a ser la misma,
como una flor a ser flor.

Atada por siempre a un camino
de flores rosas que nada dejan,
que de sangre manchan sus espinas.
Y de perfumes que nunca quedan.

Destinada a una luz indefinida,
que confunde alba y ocaso.
A una cruel monotonía
de sentimientos rutinarios.

Atada…
con ataduras de condena…
A seguir siempre las mismas huellas,
repitiendo incansable los mimos pasos,
recorriendo incesante el mismo sendero…

Nuevamente aquel camino,
el destino te obliga a repetir.
El de curvas agónicas,
el de tristes desenlaces,
el de finales oscuros,
el de fines de finales…
Con ataduras de condena…
Atada… atada hasta que mueras…


NCH

martes, 15 de mayo de 2007

Maldita seas...



Maldita seas en tu retórico crepúsculo,
Tiñéndome de amenazantes preguntas,
Entre oscuros e intrínsecos deseos, q solo tú conoces…
Maldita seas… embriagada en tus mentiras...
Acorralada en inalcanzables y sombrías ambiciones…
Maldita seas…

Ni el mismísimo demonio entiende tus servicios.
Ni las fuerzas más oscuras, son cómplices de tus juegos.
Ni el juego más macabro nombraría tus hechizos.
Ni el más cruel asesino, llegaría a tal asesinato.

Maldita seas mariposa de afilados dientes,
Revoloteándome incasablemente.
Criatura extraña de peligrosas garras…
Tan dulce y mortífera,
De miradas hondas q apuñalan…

Ni el dolor más doloroso, dolería como dueles.
Ni flagelarse, ni cortarse, ni quebrarse…
Ni tanto siquiera morir lentamente…
Pues matar al cuerpo es mortal pecado, pero herir el alma,
Es la misma muerte…

NCH

martes, 8 de mayo de 2007

Tal vez... Quizá... No lo sé




Quizá siempre que me mirabas,
Fue por mis ojos, y no por mi mirada.
Quizá siempre que besaste mi boca,
Besabas mis labios, y no lo que hablaban.
O cuando me acariciaste,
Fue por mi piel, y no por mi alma.

Tal vez en cada abrazo,
Solo hubo pasión, y ni una gota de amor.
Tal vez en cada “te quiero”,
Fueron mas las preguntas, q las certezas.
O cada gesto de misterioso afecto,
Fue tan solo un rose casual de piel.

Yo, en mi inocencia pura de niño,
Prefiero soñar que tus miradas, miran con amor.
Tus besos, intercambian amor.
Tus caricias, reclaman amor.
Tus abrazos, entregan amor.
Tus “te quiero”, disimulan amor.
Todos tus gestos, son simplemente de amor…
Tal vez… quizá… no lo sé…
Prefiero imaginar que tus ojos serán eternos,
Y que pase lo que pase tus palabras no morirán.
Que cuando ya nada exista, tus abrazos persistirán, por siempre
…hasta el fin…



NCH